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Los Procesos del Self: Continuidad vs. Discontinuidad

Vittorio F. Guidano

Editado por
Alfredo Ruiz
Instituto de Terapia Cognitiva INTECO
Santiago de Chile


Conferencia «Los procesos del self: continuidad vs. discontinuidad».
VI CONGRESO INTERNACIONAL DE CONSTRUCTIVISMO EN PSICOTERAPIA.
Siena, Italia. 2-5 de septiembre de 1998.

Vittorio F. Guidano
IPRA
Roma, Italia

 

La articulación de mi intervención será la siguiente; primero quisiera hablarles del tema de la relación entre continuidad y discontinuidad del sentido de si mismo y como se regula esta relación, en la segunda parte deseo mencionar dos puntos muy brevemente, el primero, es como se producen las discontinuidades más significativas en el ciclo de vida individual; discontinuidades que tienen una importancia psicopatológica y que por lo tanto requieren de una intervención en terapia y el segundo punto es diferenciar cuales son las discontinuidades de mayor importancia clínica, de los que se denominan desde un punto de vista psicopatológico, estados disociativos.

Entonces vamos a empezar con el primer tema; el de la discontinuidad y la continuidad. En esta intervención no voy a tener el tiempo para profundizar el tema de la naturaleza y la estructura del self. Este es un tema sobre el cual se ha debatido mucho, y sobre el que también hay mucho conflicto en el mundo constructivista. Hay por lo menos dos tendencias generales: la de ver al self centralizado o de verlo descentralizado, de verlo unitario o de verlo fraccionado.

Lo que deseo decir aquí, es que yo veo al self más bien como un sistema unitario, aunque esta forma de unidad, no tiene nada que ver, con considerarlo como una entidad. Yo veo el self como un proceso, un proceso que se va desarrollando, que va aconteciendo, y ese es su elemento esencial, el hecho que acontece en su desarrollo. Es, en su desarrollo que mantiene su coherencia, que desde afuera como observadores, vemos como un sentido de unicidad.

Quiero volver a un tema que lo ha mencionado Humberto Maturana, es la noción de sistemas que se autoorganizan, que en el lenguaje de Humberto son autopoieticos, son sistemas que se automantienen y se autoproducen. Un punto importante es el tomar como punto de partida – para entender la relación entre continuidad y discontinuidad- es que en un sistema que se autoorganiza, en un sistema autopoietico, el cambio, y la vida de un sistema como lo decía Humberto Maturana es cambiar de manera continuada junto con el medio que cambia junto con él. Cada cambio está subordinado al mantenimiento de su identidad como sistema. Por lo tanto, podríamos decir que la relación entre continuidad y discontinuidad es ante todo una relación dialéctica, es una relación de regulación por contraste entre dos procesos que son opuestos, que son casi antagonistas. Entonces un aspecto del proceso es mantener la continuidad del sí mismo a través de las discontinuidades continuas del quehacer cotidiano, sino no tendría sentido mantener una continuidad. Y, el otro es asimilar estas discontinuidades que se producen, asimilarlas dentro del sentido de continuidad, para articularlo, para que sea más fácil de entender, más conprensible.

Entonces intentemos ver de que forma se articula a lo largo del ciclo de vida de un sistema humano esta dialéctica entre los procesos de continuidad y discontinuidad. Es una dialéctica que se puede reconstruir desde el principio. Entonces, la construcción de un sentido del si mismo, es decir, de una manera de sentirse para con el entorno empieza ya, en los primeros meses de vida y corresponde a reunir, a armar esquemas emotivos de patrones recurrentes de experiencia inmediata. Esto es lo que hace que, en los primeros meses de vida, uno se perciba a si mismo y al entorno como un mundo estable y familiar. El input sensorial, y esto lo sabemos gracias a los estudios neurofisiológicos y neurobiológicos; de por si es siempre nuevo, pero la mente nunca se comporta como si fuera nuevo. Nos comportamos como si todo lo que nos rodea fuera normal, estable, conocido, familiar, pero cada percepción es única y nueva. Entonces se desarrolla desde un principio, diríamos, por una parte esta cara de la medalla, la continuidad, como la sensibilidad a lo que es canónico, es decir, a lo que nos es familiar, y por otro lado también una atención hacia lo que no es ordinario, hacia lo excepcional.

Entonces vamos a detenernos en estos dos procesos; por una parte a la sensibilidad hacia lo canónico, hacia lo que es familiar para nosotros. Esto empieza muy temprano. Jerome Brunner y colaboradores, han demostrado que desde los veinte meses un niño tiene el sentido de lo que es normal, de lo que es canónico y nos damos cuenta de ello porque está consciente de que la manera de contar un cuento, va a producir un efecto sobre quien lo escucha. Entonces, el niño ya sabe la manera justa de contar un cuento para obtener el tipo de reacción que quiere. Esto implica, que para el niño está claro lo que es canónico y lo que es normal ya a los veinte meses; este es un proceso a través del cual se rechaza, fundamentalmente, lo que no es familiar y se adhiere a la estabilidad y familiaridad de lo que conocemos. Es un proceso básico, pero no puede ser un proceso único y exclusivo, porque si en nuestra vida rechazaramos o no reconocieramos lo que no nos es familiar, lo que no es ordinario, el nivel de estancamiento, de aburrimiento y de privación sería elevadísimo. Y, es por eso, que está la atención hacia lo que no es ordinario, hacia lo extraordinario. Entonces, lo que no es ordinario, lo que no es familiar, la novedad, lo realmente novedoso tiene que dosificarse, debe ser gradual. Si un niño por ejemplo, viviera en un mundo en que la mayor parte de sus percepciones cotidianas, no son familiares, son todas nuevas, sería un mundo, que lo dejaría aterrorizado, un mundo lleno de peligros, en el que faltarían los puntos de referencias. Tenemos, por lo tanto continuamente esta dialéctica entre mantener un mundo estable y confirmar siempre la familiaridad, y es sobre este terreno que empieza también la atención hacia lo no ordinario, de modo que la atención hacia lo no ordinario se convierte en un proceso básico. Un proceso a través del cual nosotros transfortamos lo no ordinario para que sea ordinario, ampliando así nuestro sentido de estabilidad del mundo y de familiaridad. Ampliamos por lo tanto nuestro sentido de continuidad.

Si vamos un poco más adelante, es decir, a los niños mayores de veinte meses que aún no van a la escuela, que aún no están escolarizados, este sentido de dialéctica entre continuidad y discontinuidad podemos captarlo en el desarrollo del sistema del sí mismo, del self system y hago referencia a lo que han evidenciado varios autores, que es la dialéctica interna del sistema del sí mismo. Que nos habla de la conservación de la continuidad mientras al mismo tiempo se perciben cambios y novedades. Entonces es como si hubieran dos aspectos fundamentales, dos caras de la misma moneda, que están en relación dialéctica entre si, por una parte lo que en inglés se define «sameness«, la mismidad, el sentido de continuidad de nosotros mismos, que es esto; que aunque que yo me siento muy diferente de como me sentía cuando tenía diez años, yo sé, pero no conceptualmente, que me siento ser la misma persona, siento que soy el mismo de una manera permanente a lo largo del tiempo. Y por la otra parte tenemos el «selfhood» como se define en inglés, que es lo opuesto de la mismidad, se diría que es la ipseidad, el quehacer, lo que a uno le va acaeciendo en la vida momento a momento, que es lo imprevisible, Entonces, las experiencias de mi mismo -no tanto mi sentido de continuidad- a menudo son experiencias diferentes que están en contraste con el sentido de continuidad que yo llevo dentro de mí.

Entonces, vamos a tratar de analizar de manera muy breve estos dos aspectos. El sentido de mismidad; el «sameness«, seguramente está vinculado con la organización del dominio emotivo. Hay varios datos que nos pueden ayudar a reconstruirlo. Hay autores que usan términos distintos, a mi me gusta hablar de Organización Unitaria del Dominio Emotivo Individual, otros autores hablan de Núcleo Emotivo Central «central emotional core«. Sin embargo, el tema es el mismo, en general. Por una parte, es como si a partir de las fases de apego de los años preescolares de la niñez, se establecieran patterns de activación emotiva recurrente, en los que se fundamentaría el sentido de estabilidad y continuidad. Hay que notar algo muy importante; el sentido de continuidad, de la mismidad, del «sameness» es esencialmente emotivo, entoces es algo que se siente, no es necesario pensar en ello, esto no significa que luego no lo vamos a pensar, significa que del sentido de continuidad que advertimos de manera continuada, posteriormente vamos desarrollando teorías y explicaciones, las buscamos en las variables de nuestra historia pasada, pero es algo que sobre todo sentimos, es sobre todo a nivel emocional. Entonces hay que tratar de focalizarse sobre el hecho de que la calidad de un feeling emotivo no cambia nunca. Vamos a tomar un ejemplo: un sentimiento como la tristeza en el curso del ciclo de vida, lo que cambia es toda la articulación que la tristeza puede tener con las percepciones, esquemas imaginativos, datos de memorias, secuencias de historias. La calidad de tristeza que puede tener un niño evitante, de cinco años va a ser muy distinta de la que tendrá el niño cuando sea un hombre de cincuenta y cinco años, tendra otros enlaces imaginativos y perceptivos, pero la calidad del sentimiento, del feeling de tristeza, sin embargo permanece más o menos igual de cinco a cincuenta y cinco años, esto es el principio de base, que nos explica que la continuidad es un proceso emotivo. Aquí, como lo veíamos en el desarrollo de la continuidad de vida de los primeros años, la dialéctica entre lo que es normal canónico y lo que es nuevo y excepcional, se mantiene y sigue en la vida adulta con la dialéctica entre el sentido de mismidad y el sentido de diversidad del si mismo de ipseidad, que se repite cotidianamente frente a situaciones que son siempre distintas, de como las eperabamos.

Aqui, también podemos ir algo más allá y usar términos de los que quizás se ha abusado últimamente, porque se les ha utilizado excesivamente, que es el tema de la narrativa, la dialéctica entre el si mismo o el self como protagonista y el self como narrador. Es aquí, donde se pueden aún captar los aspectos del sameness, de la mismidad y de la ipseidad del selfhood. El self narrador es el self que trata de compactar la experiencia, es el que se ve desde afuera y que actúa directamente, digamos que es el self que forma parte de la mismidad, y que se ocupa de reconstruir, de entrelazar esta continuidad, mientras que el self protagonista, el que está actuando, el que actúa, es el que nos da más que el otro, el sentido de diversidad, de extrañeidad, de discrepancia respecto a la continuidad que mantenemos y este es un trabajo continuo, actuar en primera persona sintiéndonos protagonistas y también al contarnos, compactar, reordenar, reorganizar o asimilar la discrepancia que hemos vivido, en la que nos parece ser una continuidad, en la que nos reconocemos dentro de esa continuidad. Entonces, este transformarmos para pasar del self protagonista a pasar a ser selfnarrador es lo que nos da coherencia, es lo que le da un orden a nuestra historia de vida, y de esta manera con la intervención del self narrador sobre el self protagonista, la historia de vida se convierte en una historia dotada de una univocidad (de casi una necesidad). Es la intervención del selfnarrador que transforma todo lo que es casual en destino, el que hace que se transforme en destino. Nada queda afuera de esto, nada permanece afuera. Si yo una mañana tenía que ir a una entrevista de trabajo que me iba a cambiar la vida y esa mañana tengo un choque, o pincho una llanta y no puedo ir al coloquio, porque algo le sucede a mi vehículo, es algo que es totalmente casual, imprevisible, el hecho de que yo lo narre, lo vuelva a integrar, se convierte en algo del destino, algo que era casual se convierte en destino. Algo, que tenía que suceder, para cambiar de manera significativa lo que yo estaba viviendo.

Entonces, este tema de esta dialéctica entre continuidad y discontinuidad, es algo muy importante para el método de la psicoterapia. Ante todo, es la complementariedad entre procesos de mantenimiento y de cambio, no se puede hablar nunca de cambio sin considerar los procesos de mantenimiento. También son dos aspectos complementarios de esta dialéctica. Lo que vemos efectivamente, es que durante el ciclo de vida, por ejemplo, pueden haber cambios como interrupciones tanto en el sentido de continuidad, como en el sentido de discontinuidad. Un ejemplo típico, podrían ser casos psicopatológicos, es decir cuando surgen estados emotivos, tan discrepantes, que el sujeto no logra ni siquiera en su self narrador integrar en su historia de vida, y pierde por ello su sentido de continuidad. Otro elemento importante, por ejemplo, que se puede considerar un gran cambio patológico en el curso del ciclo de vida, es un incremento de los procesos de mantenimiento, un aumento del sentido de continuidad, me refiero simplemente al paso en términos clínicos, gradual, que un fóbico puede hacer, para pasar del estado genérico de peligro frente al mundo, a un estado en que se convierte hipocondríaco. Hay un incremento de la continuidad, un incremento del mantenimiento, para no hablar de lo que le puede suceder a un sujeto obsesivo.

Lo que produce cambios en el ciclo de vida es tanto la mismidad como la discrepancia de lo que sucede momento por momento. El selfhood, la ipseidad, y esto quería subrayarlo; la complementariedad entre cambio y mantenimiento. A menudo no lo consideramos y consideramos, que el cambio es algo que tenemos que perseguir de por si de manera independiente de los procesos complementarios del individuo. Esta complementariedad entre cambio y mantenimiento, la vemos muy bien en todas las experiencias de cambio personal. Cada cambio personal, que se verifica a lo largo del ciclo de vida y no importa si es espontáneo entre comillas, o si lo induce la psicoterapia, cada cambio del sentido del si mismo que tenemos, la manera en que vemos nuestra historia cuando cambia tiene una mezcla de varios ingredientes, es una mezcla de sorpresa y familiaridad, Cada cambio personal hace que nos demos cuenta mayormente de algo que ya conocíamos, por lo tanto el sentido de familiaridad está. Algo, en cambio. que vemos por primera vez tiene un sentido de sorpresa. Por otra parte esta complementariedad entre mantenimiento y cambio podría parecer lógica, si dentro de un sistema complejo y autoorganizador no hay algo que se mantiene siempre invariable. El sistema mismo no podría percibir el cambio del sí mismo. El cambio lo podemos reconocer en nuestra conciencia, sólo si tenemos un background de continuidad, de no ser así sería irreconocible.

No tengo lamentablemente tiempo para desarrollar la segunda parte, quería hablarles de los procesos de discontinuidad, los voy a mencionar pero simplemente para diferenciarlos de los estados de disociación que también tienen una fenomenología muy diferente. Se trata de interrupciones, rápidas, bruscas, repentinas del sentido de continuidad del si mismo, pero que están acomnpañadas por una pérdida de orientación en el tiempo y en el espacio. Y, hay también alteraciones de memoria que las acompañan, como amnesia durante el estado de disociación y también la pérdida de las conecciones habituales entre pensamiento, acción, emoción y otras. Son procesos casi fisiológicos, a veces es una manera de reaccionar a una sobrecarga emotiva muy intensa. Dejar que fluya, sin elaborarlo. De hecho, la mayor parte de estas formas de disociación son traumas. Una tercera parte de las personas que han estado en una situación de peligro de vida, tiene crisis de despersonalización que puede verificarse a lo largo del tiempo, varias veces, mucho tiempo después de haber estado sometido a este peligro, entonces hay un continuo disociativo, que va de los normales a los neuróticos, psicóticos hasta las formas de personalidad múltiples. Esto significa que ese proceso disociativo, es un proceso fisiológico normal porque forma parte de la organización coalicional de la mente y los distintos sistemas tienen su relativa independencia y autonomía.

Los procesos de discontinuidad no tienen una pérdida de conciencia, no son repentinos, no están acompañados por la pérdida de orientación en el tiempo y en el espacio, no dan problemas de memoria, se pueden reconducir en cambio al sentido de discrepancia, del sentido del si mismo, que difícilmente pueden integrarse en la continuidad de la vida. Es mas requieren para poderse integrar, que uno revise totalmente la historia de vida que tiene hasta ese momento. Podemos también diferenciar un continuum, en los procesos de discontinuidad, que van de la normalidad a la que podríamos definir una elaboración neurótica o una elaboración psicótica. Y para distinguirlas hay dos variables, el reconocimiento y la autoreferencia. Vamos a tomar el aspecto normal, la discontinuidad de vida mayor en la literatura psicológica y no psicológica, es digamos la conversión religiosa. Es un cambio drástico, es lo que siempre se identifica como un ejemplo clásico. Entonces el individuo sabe perfectamente reconocer esto, sabe explicar el cambio ideológico que se está experimentando y normalmente esto sucede después de un trauma, como el haber sido atracados, un atraco, le roban a uno algo, de manera violenta y uno siente que está sujeto al peligro y antes no lo sentía, un ataque de pánico, la reconocibilidad del sufrimiento, pero no hay una referencia explicativa. Mientras que en la discontinuidad psicótica falta tanto reconocimiento como la autoreferencia. Muchas gracias por su atención.
PREGUNTAS

P.: …puede hablar del procesamiento de las emociones o del reconocer las emociones en los demás.

V.G.: Este es un tema que yo diría es un tema crucial, central en la dinámica de los trastornos psicóticos, ya sea a nivel de aparición que de mantenimiento, un aspecto fundamental que marca la diferencia desde un punto de vista psicopatológico entre los disturbios psicóticos de los neuróticos es la falta total, la incapacidad total para mantener una secuencialización cronológica en términos de causas y de temas a lo largo del tiempo y esto es un hecho bien claro.

Si usted ve por ejemplo el caso de un hipocondríaco severo, no importa el nivel de gravedad pero él puede mantener una secuencialización cronológica causal, reconoce el lunes del martes, porque por ejemplo, el lunes padeció un problema y el ictus el día siguiente el martes, pero puede ser que hay problemas, el miércoles pudo encontrar un médico, un doctor al otro día no. Mientras, que el otro no puede marcar esa diferencia entre lunes y martes, no puede colocar los acontecimientos en el tiempo, hay muchos estudios que demuestran que en los psicóticos hay un trastorno de la memoria contextual. La dificultad a la hora de ver el cómo y el cuándo de los acontecimientos. Eso es importante en la psicoterapia, porque el primer peldaño, el primer escalón para empezar, el primer paso para trabajar con el paciente psicótico es empezar a crear esta capacidad para secuencializar la cronología de los acontecimientos que está totalmente perdida.
P.: El trastorno de la personalidad border line, se ve como un sector un intermedio, pero no puede ser simplemente el sector, la tierra de nadie, es decir alguien, que no es todavía neurótico ni es psicótico, porque esto tiene algo distinto, diferente, puede decirnos algo al respecto, del trastorno de personalidad border line . El border line en general, no es simplemente alguien intermedio entre neurótico y psicótico, o neurótico a medias o psicótico a medias, es así o en su opinión tiene algo más.

V.G.: Bueno puedo contestar muy rápidamente, puesto que esto no es un tema de continuidad o discontinuidad del si mismo que sería nuestro tema.

El problema es que es muy difícil solapar dos concepciones tan distintas, el tema border line, tipo clásico a partir de la nosografía estática descriptiva, es esta, por ejemplo, cuando yo hablo de procesos psicoticos neuróticos hago referencia a una nosografía evolutiva procesal donde el ser neurótico o psicótico es una modalidad de elaboración, de procesamiento en los significados personales. Border line surge, yo ví la aparición, yo tengo mi edad, así que ví como nació todo esto, como localización geográfica, como ubicación geográfica, como un terreno que es la tierra de nadie. Un paciente que tenía un comportamiento con características severas de un psicótico, pero desde un punto de vista descriptivo, de la psicopatología tenía aspectos de neurótico, entonces lo ponemos en la frontera, en el border y desde ese concepto geográfico de descripción nació una nueva categoría de por sí y eso es un problema de la descripción tradicional, como decía Humberto Maturana identifica la descripciòn con la situación y no hace referencia a lo que yo entiendo al hablar de neuróticos y psicóticos.
P.: Quiero preguntar a Vittorio: la narrativa, que tu defines como proceso central en la dinámicas de identificación, la ves como una identificación del lenguaje, como un acontecimiento del lenguaje o como algo más amplio integrado a la experiencia.

V.G.: Es un punto sobre el que no estoy de acuerdo, es el de identificar la narrativa con la conversación. En mi opinión me parece algo como ocurrió en los años de la revolución cognitiva, identificar las palabras con las creencias, es reducir todo un aspecto semántico, todo a un discurso, a unspeech, pero el lenguaje es algo más, no es simplemente speech, sino que es también articulación de la imaginación, articulación de las emociones. Yo no estoy de acuerdo sobre ese punto.
P.: Quisiera preguntar a Vittorio si es posible especificar, si nos aclara algo más sobre la falta del reconocimiento y de la autorreferencia en la discontinuidad psicótica que sólo se mencionó muy rápidamente por falta de tiempo. Si pudiera añadir algo más. Gracias.

V.G.: Como decía antes, yo creo que la esencia del problema de la elaboración y del procesamiento psicótico, es digamos, en situaciones de sobre carga emotiva, es esa falta, esa perdida de la capacidad para secuencializar la experiencia. Y esto nos alejaría del tema central de la experiencia humana. que es la capacidad de poner en secuencia los acontecimientos, si se pierde las referencias temporales y causales no solo se pierde la ubicación, la orientación en el tiempo y en el espacio, sino que además inclusive ya no es posible reconocer o diferenciar lo que es externo de lo interno y lo que ocurre con los psicóticos, donde los propios pernsamientos no se reconocen como internos, sino más bien se perciben como cosas externas, como voces externas, las percepciones visuales o imagenes, no se ven como imágenes sino más bien como visiones que surgen desde fuera, y por lo tanto esta perdida la capacidad para poner en secuencia la experiencia y que es también la capacidad para alejarse de la experiencia y verla antes de autoreferirla.
P.: La pregunta que yo tengo para ti Vittorio es algo que seguimos discutiendo y lo discutimos muchas noches en los restaurantes, en muchos contextos diferentes y es algo que tu decías y que de verdad me chocó, me llamó mucho la atención y con cierta discrepancia cuando hablabas de la calidad del sentimiento, que nunca cambia, si no que sigue siempre igual. Yo sigo tratando de comprender el sentido de esto, porque muchos sentidos la calidad de la sensación, no la articulación decía yo, pero si la calidad sensorial. Pero mi pregunta o pensamiento o mi razonamiento, digamos eso se ve más a mi confusión, es un intento para aclararlo, yo tengo la idea, la impresión de que la relaciones circulares entre la articulación y la experiencia llevan a la construcción de nuevas experiencias y esta nueva experiencia ahora adquiere una nueva forma, así que la experiencia de por sí no es nunca primitiva, sino que es siempre organizada y la cuestión siguiente, el rol sensorial experimentado depende de las representaciones anteriores, la explicaciones anteriores que se refieren a él; así que a largo plazo ese sentido puedo cambiar.

V.G.: Yo creo que podemos ver, lo vemos de manera bastante clara si por ejemplo analizamos los aspectos de la generatividad humana, que quiere decir que la calidad del feeling no cambia sino que se puede articular, y se puede ensanchar para abarcar categorías de experiencias que crecen a lo largo de la vida. Eso lo vemos en los estudios de muchos poetas, muchos poetas uno ve que las imagenes poéticas tienen calidad de feeling, que incluso se han marcado en la niñez y que abarcan la experiencia del mundo de este señor que ahora tiene cincuenta años, pero que se expresan con el mismo lenguaje o la misma tonalidad emotiva con la que se experimentaron la primera vez. La articulación que adquieren con nueva percepción de experiencias de si y nuevos contextos de historia, hace que estos esquemas sean aún más universales, más exhaustivos aumentan los matices de la experiencia, por otro lado esto no es una opinión mia, esto del «feeling never changed». Para los grupos de Tompkins, Carlos Malatesta Magai, es uno de los puntos fundamentales. Si, es un debate muy interesante en mi opinión.
P.: Pero yo diría que el feeling de por sí se articula y diferencia a través de la experiencia sensorial y por lo tanto tu tratas de ver la continuidad de esta experiencias, de captar la continuidad. Yo digo que en mi experiencia por ejemplo, de deseo, de anhelo, de rabia, toda la calidad, la propia calidad ha cambiado a lo largo de mi vida, pero esto depende de lo que entendemos por calidad desde luego.

V.G.: Sí.
P.: Antes una aclaración terminológica, una sugerencia no sé. A mi me parece que el término «sameness» si lo entendí bien, mismidad, que pone de relieve el carácter de la continuidad a mi me parece adecuado añadirle el del «selfhood» y eso no aclara de manera satisfactoria el otro aspecto del continuo cambio de la adaptación, de la fluídez del self, del si mismo en su proceso de integración entre estos dos polos. Me parece que el self, hay aspectos muy interesantes en la teoría del self en la Gestalt que yo conozco mejor. Esa es una integración continua, tu antes hablabas de proceso, también hablamos del self, en el sentido de que este es un proceso permanente que como decías muy bien existe esta oscilación permanente continua entre continuidad y cambio, mutación en la adaptación creativa, por lo tanto si mismo en su esencia es un proceso de integración en esta polaridad dinámica creo que deberíamos buscar otro término para expresar el concepto de pantarey de Heraclito, como en oposición polar con la permanencia de Parménides. Es decir los griegos tenía estos dos partidos. Si el río era siempre igual porque el agua fluye o si el agua fluye, el río ya no es igual. La palabra self, la palabra si es más adecuada para mantenerse entre la frontera de estas dos dimensiones polares.

V.G.: La terminología que utilizamos en la psicología no es adecuada, no es suficiente, no lo abarca todo, pero digamos que en la psicología tampoco es adecuada, puesto que todavía vive en una etapa precientífica y esperamos que pueda alcanzar la verdadera etapa científica.

Fin preguntas